Llamadme Montaigne

Hay un nombre por el que soy conocido
(yo que no quiero nombre)
por él me llaman mis Hermanos,
hay un nombre que me saca del mundo
para seguir trabajando en él,
hay un nombre por el que me conocen y en el que me reconozco,
y con el que me visto como persona,
me enguanta, me ciñe y me cubre,
me viste y aclama mi progreso,
me pone frente al espejo
un yo mismo que desconozco
para hacerle progresar.

Yo, que no tengo nombre,
quiero que me llaméis
por ese que no aparece en los formularios,
ni en los carnets,
llamadme por el nombre que elijo,
llamadme por el nombre que me desnuda
y no me oculta,
yo, que no soy nadie, y soy en mi, todos los hombres.
Yo, que elegí morir, para vivir de nuevo de otro modo,
yo, que no era nada y casi sigo sin serlo,
que escribo deprisa, con lágrimas en los ojos, sobre esta libreta
palabras para que no se me olviden,
porque se vive en las palabras
como se vive en el recuerdo de los otros,
elijo esta palabra, para vivir entre vosotros,
yo, que no se muy bien quien soy,
elijo, de entre todos, este nombre;
llamadme Montaigne…
para llamarme al trabajo,
cuando sostenga en mis manos las vuestras,
cuando los abrazos nos reúnan y
las miradas digan más que las palabras,
y siempre,
llamadme Montaigne.·.

Cita de Sócrates

Auto conocimiento es una característica del dialogo que consigo mismo mantiene Montaigne en sus Ensayos. Esta cita, por otro lado tan relacionada con el dialogo, me la ha recordado.

Desciende a las profundidades de ti mismo y logra ver tu alma buena.La felicidad la hace uno mismo con la buena conducta.

Sócrates

Cita sobre decir estupideces

Recurrente dentro de mi, repito esta frase de Montaigne. Viático de buena humildad, para tocar con los pies en el suelo y seguir trabajando en mejorar(se).

Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis

Auto construirse

Leerlo y pensar en la construcción de hacerse uno mismo por dentro como persona:

Un hombre no es otra cosa sino lo que hace de si mismo.
Sartre

Cita sobre las citas

Recuerdo la modesta edición de Los ensayos de Montaigne que descansa sobre mi mesa. El editor declara que es una edición para ser leída, ni para eruditos, ni para estudiosos; para lectores. Así se explica que las notas al pie sean… ninguna. Tampoco hay citas en puridad, solo traducciones de las citas que, en latín o griego, escribía el propio Montaigne y que se respetan en esas lenguas por fidelidad.

Leo textos académicos con multitud de citas y notas a pie de página. Escucho textos leídos por otros en reuniones, a veces recurren a referencias externas.

No se en ti, anónimo lector, a mi, la sobre abundancia de citas muchas veces me distrae del argumento del autor. Llego a dudar, ¿será que busca asideros para que le ayude a expresarse y se pierde en ello? ¿será que falta cuerpo a su idea y busca contenido en otros?

Sin embargo, encuentro otros usos de las citas. Dice el traductor de Montaigne al catalàn;

“les idees dels altres no són veritats categòriques, sinó crosses sobre les quals recolzar el pensament propi” (Vilaweb)

Qué curioso, escucho en las palabras de Vicent Alonso el eco del propio Montaigne:

“Yo no cito a los demás mas que para expresar mejor mi pensamiento.”

Frente al erúdito a la violeta, la modestia del que sabe que su pensamiento se construye sobre logros anteriores, porque nos alzamos a hombros de gigantes, porque las torres de hoy son cimientos mañana.

Montaigne citaba mucho en sus Ensayos. A los que carecemos de la cúltura clásica necesaria nos pasan desapercibidas muchas más citas, no explicitas, cuando se apropia del pensamiento escéptico o pirrónico.

Leer, escuchar, sin pedantería, tomad prestadas las palabras de quienes me precedieron, que expresan mejor de lo que yo se, lo que pienso; citar así me convence. Montaigne incluso omite muchas veces que está citando. Y la esperanza de que, quien sabe, un día otro cite tus palabras, ojalá nunca tengamos que decir:

Cítenme diciendo que me han citado mal. Groucho Marx

La oralidad y la escritura

En el Libro I, Cap X se recoge una cita de Montaigne repetida por Internet hasta el hartazgo. El ensayo habla de otra cosa; Del hablar pronto o tardío.

Montaigne dice que tardío o rápido son ventajosas según para qué oficios, describe como hay, quien en una conversación viva se desenvuelve mejor que en un escrito meditado… Y dice otra cosa que merece estar entre las citas conocidas de él:

Parece más propio del ingenio el ser rápido e imprevisto, y más propio del juicio ser lento y pausado

Pero la sorpresa aparece cuando Montaigne habla de él. Siempre habla de él. Montaigne, siempre, dialogo con él mismo, se pone ante un espejo, y se dice -nos dice- lo que ve.

Y cuando el tópicazo nos haría pensar en un Montaigne que huye del mundanal ruido o que prefiere el pensar pausado y ponderado, nos sale el bueno de Michel por peteneras; la improvisación y la oralidad antes que lo sesudo y la escritura, si tuviera que elegir entre dos cosas.

¿Soy yo o leo entre líneas un aprecio por la figura humana? ¿por el buen conversador en persona? ¿por la presencia insustituible del otro? que me traigan al profesor de secundaria que me describía a Montaigne apartado del mundo, que le daré un capón.

Ahora, las palabras que me hacen interpretar así a Montaigne, porque la última palabra, no es la mía, sino la tuya, lector desconocido:

No me hallo a gusto cuando me poseo y dispongo de mí mismo. El azar manda más que yo. La ocasión, la compañía, el tono mismo de mi voz sacan mejor provecho de mi ingenio que yo cuando lo sondeo y utilizo estando solo.

Y así las palabras valen más que los escritos, si se puede elegir entre dos cosas que no tienen valor alguno.

Y voy más lejos, esto ¿qué nos dice a nosotros? tal vez, es una invitación a darnos cuenta que no pensamos sobre nuestro hablar, sobre nuestro escribir, sobre si es pausado o tardío o de cualquier otra manera. Tal vez, es una invitación es escribir, para aprender a pensar de otra manera, porque escribir ayuda a que uno sea preciso, a que piense, borre, re escriba. Tal vez es una invitación a recuperar el gusto por una conversación con otro. Conversación, diálogo, con el otro, con nosotros mismos.

Cita de Wittgenstein

Muy posterior en el tiempo a Montaigne, pero con el ánimo de una persona interesada en el pensar por uno mismo, que no quiere pontificar, sino animar al otro a pensar también por él mismo, dijo Wittgenstein en las Investigaciones Filosóficas:

No quisiera con mis escrito ahórrarles el pensar, sino, si fuera posible, estimular a alguien a tener pensamientos propios

Ludwig Wittgenstein, Investigaciones Filosóficas

Citas

“¿Cuántas causas nos inventamos para las desgracias que nos ocurren?”

Montaigne (Ensayos, Cap IV)

Citas

“Mas jamas proferiremos bastantes injurias contra el desorden de nuestro juicio”

Montaigne (Ensayos, Cap IV)